
Que Adobo, Araña y Atila empiecen las tres por la letra A pasa por ser una coincidencia, pero también una terrible realidad.
El día 31 de Enero La Araña cierra sus puertas a los lectores curiosos, a los amantes del cine, a los melómanos con gafas, a los padres alternativos, a los frikis con ínfulas, a cacos impíos, a los amigos literatos y a ti también.
Muere uno de los templos de Adobo y esto empieza a cobrar tintes apocalípticos (también con A), porque tras el cierre del Crujipollo y algunos otras fuentes de mita sevillana nos sentimos como huérfanos frente a una caja de bombones vacía. Vamos dejando una siembra de locales y negocios cerrados a nuestro paso.
Desde que Adobo es Adobo en La Araña hemos encontrado un punto de apoyo, una silla de Ikea para charlar y una sinergia que se hacía patente en presentaciones y eventos. Hoy nos planteamos lanzar los números pateando puertas y ocupando librerías para hacer presentaciones express que acaben en furgones policiales y cuartelillos del amor.
Ante este panorama podríamos lamentarnos, pero el recuerdo de los momentos míticos vividos nos dejan una sonrisa en la boca y un calorcito en nuestras huecas cajas torácicas que sólo pueden desembocar en un nudete en la garganta.
Mil gracias La Araña, mil gracias Inés.
Guardemos luto pues.
ResponderEliminarLa Araña siempre en nuestros corazones, y en nuestros libros sus cojonudos separadores de Mr. T.