Cuando aquel niño disfrazado de Naruto acudió llorando a la organización del Salón de Cómic de Barcelona y estos le confundieron con un cosplay de zombi por sus contusiones, heridas y putrefacto olor a sardinas podridas, después de haber pasado por nuestro stand, pensamos que sería la última vez que veríamos el hermoso paraje que es el recinto donde se organiza el evento.
Lucharemos por ser los reyes de los fanzines y campiones mundiales con los tremenbundos ANDERGRAÜN, EL NAUFRAGUITO Y ZÓCALO. Saltarán chistas por tan querido trono.
Es la segunda vez que acudiremos a tan magnos premios mirando por encima del hombro a todos aquellos desdichados que pensaron por un segundo ser mejores que nosotros. Escupiremos en el mismo suelo que pisaron dibujantes de la talla de José Escobar Saliente, José Peñarroya o Nicolás. Saldaremos cuentas con todo aquel que se autoproclame salvador del humor patrio y sobre todo, disfrutaremos de las excentricidades y excesos que tengan a bien ofrecernos en la organización en tan mágico momento.
Y a todo esto, el Adobo 7 prácticamente acabándose de dorar. Queda poco. Id preparando vuestros mejores abogados y vuestras demágogicas quejar, que aquí estamos. TEMED.


